Pinar de Hoyocasero

El Pinar de Hoyocasero es un Espacio Natural situado junto al pueblo de Hoyocasero. En la actualidad se encuentra protegido y es parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León. Este exclusivo ecosistema es una cita ineludible para cualquier amante de la naturaleza.

En este pequeño bosque abundan el Pino silvestre o albar y el Roble melojo, así como más de 400 especies de plantas superiores muy extrañas en el centro peninsular. Tiene tal profusión de flora que uno de los más afamados botánicos de principios del S.XX, Carlos Pou, expresó: “El Pinar de Hoyocasero es de los más ricos que conozco en España y es muy parecido a ciertos rincones y valles del Pirineo Aragonés. Yo creo que en el centro de la Península no existe cosa que ni remotamente se le parezca. Aquello es un verdadero paraíso”. El alto interés científico del pinar se ve incrementado por la belleza del paisaje en el que está enclavado.

El seguimiento de esta variada flora debe hacerse visitando periódicamente el pinar desde el inicio de la primavera hasta bien entrado el verano ya que cada una de estas plantas florece en momentos concretos de la temporada cálida.

Estéticamente el paisaje que genera esta biodiversidad justifica la visita al Pinar ya que muchos de los táxones del pinar producen flores espectaculares. Este es el caso de dos ranunculáceas, la común Aguileña (Aquilegia vulgaris) de colgantes flores azules y la rara flor del viento que llega a tapizar el suelo del bosque. En efecto la flor del viento (Pulsatilla alpina subsp. apiifolia); es una planta eurosiberiana que se acantona en el pinar cómo una joya.

Aunque lejos de su óptimo septentrional, la flor del viento hace alarde de su refugio abulense floreciendo abundantemente a últimos de mayo. Tanto el tamaño de la planta cómo el de la flor, así como su abundancia en la ladera norte se pueden considerar fuera de lo común.

También eurosiberianas son tres exclusivas liliáceas: el Lirio de los valles (Covallaria majalis) cuyas flores blancas producen su fresco perfume en Hoyocasero y en algunos hayedos norteños, la falangera (Anthericum liliago) y la espectacular azucena silvestre (Lilium martagon). Otra liliácea muy abundante es el Sello de Salomón (Polygonatum odoratum) cuyo óptimo ecológico sí se encuentra en nuestros bosques.

Cerca del arroyo que discurre por el pinar se puede observar el dorado intenso de las flores de la hierba centella (Caltha palustris), junto al púpura de la flor del cuclillo (Lychnis flos- cuculi) siempre próxima al área dominada por los robles.

La flora mediterránea cuenta con una buena representación en el pinar, siendo destacable por la dificultad de encontrarlo en otras zonas del sistema central el Lirio español (Iris xiphium) y la Lechetrezna de sierra nevada (Euphorbia nevadensis). La Leucea mayor (Stemmacantha exaltata), otra planta de talla y flor impresionante florece a principios del verano. Este endemismo ibérico fue descrito por primera vez en el pinar de hoyocasero al igual que el escasísimo Senecio coincyi y Rubus hoyoqueseranus.

En este paraíso de los botánicos conviven dos especies de peonías o rosas de monte la Paeonia broteroi y P. Officinalis subsp. microcarpa cuyas flores tampoco pasan facílmente desapercibidas.

También es un buen sitio para observar la temprana floración de las Primaveras (Primula elatior) entre abril y mayo.

Algunas especies de la flora de HoyocaseroTérminos y Condiciones

1- Lirio azul (Iris Xiphium) 2- Flor de Lis (Anthericum liliago) 3- Campanilla silvestre (Campanula patula) 4- Alverja roja (Vicia atropurpurea) 5- Uva de pájaro (Sedum sediforme) 6- Pulsatilla alpina subsp. apiifolia 7- Peonia broteroi 8- Peonia officinalis subsp. microcarpa 9- Genista falcata 10- Orchis lactea 11- Amapola oblonga (Papaver oubiva) 12- Hierba centella (Caltna palustris) 13- Primaveras (Primula elatior) 14- Sello de Salomón (Poligonatum odoratum) 15- Aguileía (Aquilegia vulgaris) 16- Pino silvestre (Pinus sylvestris) 17- Roble melojo (Quercus pyrenaica) 18- Lirio de los valles (Convallaria majalis) 19- Azucena silvestre (Lilium martagon) 20- Lechetrezna de sierra nevada (Euphorbia nevadensis) 21- Falangera (Anthericum liliago) 22- Flor del cuclillo (Lychnis flos-cuculi) 23- Leucea mayor (Stemmacantha exaltata) 24- Senecio coincyi 25- Rubus hoyoqueseranus

Fauna

La importancia florística de este Espacio no desdeña su importancia faunística, al constituirse este Pinar como un bosque isla en el territorio circundante. Las rapaces están bien representadas: águila calzada, águila culebrera, ratoneros, milanos negro y real, alcotán, … nidifican en los pinos, al igual que diversas especies de paseriformes forestales. En cuanto a los reptiles destacan por su abundancia el lagarto verdinegro, la culebra de escalera, la coronela austriaca, la víbora hocicuda, etc.

Joya micológica

La diversidad micológica del Pinar lleva a poder contabilizar más de 100 especies de setas que hace de este Espacio Natural un paraíso para los aficionados a la recolección de las mismas. El Boletus Edulis tan apreciado gastronómicamente es una de las especies más abundantes.

La Puente

Próximo al Pinar se localiza un bonito puente de aspecto medieval que cruza el cauce del río Alberche. Tiene una altura considerable sobre el cauce, demostrando la importancia que tuvo ya desde antiguo para asegurar un paso, a salvo de posibles avenidas del Alberche, al camino que unía las parameras de Ávila con el valle medio del río.

Junto al puente en verano se pueden tomar refrescantes baños en las aguas del Alberche.

Para ver especies botánicas de interés en el Pinar la mejor época es finales de primavera y principios de verano.

Para la recogida de setas y admirar los diversos colores de los árboles, en otoño. Realmente el Pinar de Hoyocasero merece la pena todo el año.

Rutas de senderismo en la zona

Hay un camino de tierra que cruza todo el pinar.

La importancia florística de este espacio no desdeña su importancia faunística, ya que en este lugar puede avistarse aves rapaces como el águila calzada, águila culebrera, ratoneros, milanos negro y real y el alcotán,así como otros animales como el lagarto verdinegro, la culebra de escalera, la coronela austriaca y la víbora hocicuda.

Sin duda, un paraje para perderse y descubrir una rica diversidad de flora y fauna en un espacio relativamente pequeño

Entre las aves con presencia en la zona destacamos el águila calzada, el águila culebrera y los milanos negro y real. Las faldas situadas al sur de la población, alberga el bosque de pino silvestre que forma parte del Monte nº43 denominado El Pinar y está constituido principalmente por grande ejemplares de esta conífera. uno de esos ejemplares fue utilizado para construir La Pinta de Cristobal Colón. Su interior es recorrido por el arroyo del Pinar, que acaba desembocando en el río Alberche después de remansarse en una interesante turbera. Está limitado al norte por la carretera AV-905 y al sur por una suave elevación denominada La Cordillera , cuyo punto culminante es el Cerro Alto (1415 m), mientras que la depresión inferior del arroyo se sitúa a 1250 m. La Extensión del bosque es pequeña, de unas 150 hectáreas, pero la riqueza florística es sorprendente, tanto es así que el siglo XIX hubo pocos botánicos españoles o extranjeros que viajaran por el centro peninsular y olvidaran visitar el Pinar de Hoyocasero. Destacamos al respecto la impresión que tuvo el farmacéutico y botánico Carlos Pau (1857-1937) El Pinar de Hoyocasero es lo más rico que conozco en España. Este enclave conjuga en un reducido espacio ecosistemas de matorral mediterráneo – en las zonas altas de La Cordillera – especies euro-siberianas -en el pinar- y de las montañas ibérica, en el joven melojar que rodea el pinar.

Aunque con claro predominio del pinar, no faltan bosquetes de melojo que contribuyen a la elevada biodiversidad del bosque. De entre las aproximadamente 500 especies de plantas vasculares que habitan aquí , las siguientes fueron descritas de esta localidad por primera vez para la ciencia : la alcachofa serrana (Rhaponticum exaltatun), la zarzamora de Hoyocasero (Rubus hoyoqueseranus) en el pinar y el senecio de Coincy (Tephroseris coincyi) en el arroyo que los surca. La zarzamora recibe dicho nombre por el topónimo antiguo de la localidad, Hoyoquesero. Desgraciadamente el senecio se ha extinguido del pinar, quizá por las constantes desecaciones a las que está sometido el arroyo; afortunadamente aún crece en algunas localidades gredenses. También se describió del arroyo del pinar Cirsium bourgaeanum, que actualmente se considera un híbrido, entre una especie del género ausente del Sistema Central y el frecuente cardo de pantano Cirsium palustre.

Plantas ya muy raras en el Sistema Central se encontraron por primera vez en el Pinar de Hoyocasero, si bien algunas parecen haber desaparecido, de entre estas últimas podemos mencionar el peralito de flores verdes (Pirola chloarantha) que no se conoce de ningún otro sitio del Sistema Central y no se ha encontrado desde su hallazgo en el siglo XIX. las orquídeas gimnadenia o dedos citrinos (Gimnadenia conopsea) y cefalantera roja (Cephalanthera rubra). También parece haberse extinguido del Pinar la hierba de San Cristóbal (Actaea spicata), no obstante esta especie sobrevive en algunas grietas húmedas y megaforbios de las zonas altas y medias de Gredos y Gata. Otras plantas ya muy raras entre las que podemos citar, la uva de zorra (Paris quadrifolia), que cuenta con una exigua población de no más de 10 individuos, el bardalejo (Viburnum lantana) y la bola de nieve (Viburnum opulus), dos arbolillos de la familia Caprifoliáceas;la búgula del bosque (Ajuga pyramidalis subsp, pyramidalis; la orquídea quemada (Orchis ustulata); la orejuela de arroyo (Geum rivale; los calderones (Trollius europaeus); el te de Europa (Veronica officinalis) y dos especies del género Carex: la cárex vesiculosa (Carex versicaria) y la cárex dística (Carex disticha).

Son numerosas las especies de óptimo septentrional que se conservan como reliquias en este bosque. Entre ellas descantan por su belleza Pulsatilla alpina subsp. apiifolia, cuyos ejemplares alcanzan tamaños desconocidos en otras latitudes -tallos de hasta 70 cm y flores de hasta 7,5 cm de diámetro- y que crece abundantísima en la laderas expuestas al norte formando tapices amarillos en la segunda mitad de mayo. También de óptimo septentrional son la abundante hierba de San Pablo Primula elatior y el delicadísimo lirio de los valles Convallaria majalis flor nacional francesa que presenta dos hojas elípticas y un delicado racimo de flores blancas acampanadas de bordes lobulados, cuya fragancia es una de las más frecas y agradables de todas las plantas europeas. El lirio de los valles es una planta rara en la Península Ibérica que solo crece en ciertos bosques y megaforbios de las montañas del norte, así como en unas pocas estaciones gredenses y en el Sistema Ibérico Meridional. Además de las ya indicadas habitan otras plantas de marcadas afinidades eurosiberianas: la pimpinela mayor (Pimpinella major), el fisospermo (Physopermum cornubiense), la sanícula (Sanicula europaea) y el pie de oso (Heracleum sphondylium, las cuatro perteneciente a la familia de la Apiáceas; la falanguera (Anthericum liliago de grandes flores blancas; la acedera (Rumex acetosa) rara en estas latitudes la escabiosa del bosque (Knautia nevadensis); el hieracio de los muros (Hiercaium murorum); el sello de Salomón (Polygonum odoratum y el martagón o azucena silvestre (Lilium martagon). A lo largo del arroyo es abundante la hierba centella (Caltha palustris), ranunculácea de hojas dentadas y acorazonadas, y la flor de cuclillo (Silene flos-cuculi). Acompañando al pino y al melojo pueden observarse además de los citados antes, varios arbustos y arbolillos entre los que destacamos la gatiña o tojo (Genista falcata) el escobón o piorno negro (Cytisus scoparius, fácilmente reconocible en la fructificación por sus legumbres planas provistas de cilios largos únicamente en sus márgenes; la escoba blanca (Cytisus multiflorus), que prefiere las zonas aclaradas del bosque y cuyo nombre popular alude al color de sus flores; el serbal de los cazadores (Sorbus aucuparia) y el endrino (Prunus spinosa) al que nunca hemos observado con frutos en esta localidad. Creemos interesante resaltar, además, que numerosos pinos están parasitados por el muérdago (Viscum album susbs. austriacum, una planta hemiparásita muy apreciada desde la antigüedad, tanto por sus propiedades medicinales como por su carácter mítico-religioso, especialmente en las culturas célticas.

Los taxones de la flora mediterránea están bien representados, así como endemismos y subendemismos, entre los que destacamos la aristoloquia de Castilla (Aristolochia castellana ), la lechetrezna de Sierra Nevada (Euphorbia nevadensis) y erísimo de müller (Erysimum merxmuelleri) y el bellísimo lirio español (Iris xiphium).